4.5.15
Arquitecturas saludables: La importancia de la implantación en las arquitecturas sanitarias. El caso del Hospital Clínico Universitario de Valladolid.
1.11.06
la arquitectura y yo: INSTITUTO DE BIOLOGÍA Y GENÉTICA MOLECULAR, Valladolid

La investigación biomédica está considerada hoy uno como uno de los campos científicos con mayor auge y repercusión tecnológica y social y recibe atención prioritaria en las políticas i+d+i en los países más avanzados. En españa se están dando pasos importantes en esta dirección, siendo varias las universidades que, generalmente con la colaboración del csic y las respectivas comunidades autónomas, empiezan a crear modernos centros de investigación biomédica.
En valladolid, en razón de su necesaria proximidad a oros centros sanitarios (la facultad de medicina y el hospital clínico universitario), la ubicación elegida fue el espacio que ocupaban los antiguos depositos de fuel del hospital, entre la calle sanz y fores y real de burgos.
La respuesta arquitectónica planteada es doble: nuestro edificio se posiciona como pieza en la ciudad que sutura y recompone el caos urbano que le rodea y desde el punto de vista de edificio representativo adquiere la condición de ver y verse, en este caso con una buena coartada: los investigadores que trabajan en su interior necesitan de la luz y del recogimiento casi cenobítico de su trabajo científico. El planteamiento de pocos clientes y ningún espectador queda garantizado por una doble piel envolvente que les aisla funcional y conceptualmente del espacio exterior.Según este criterio el edificio busca una neutralidad lingüística mediante una " caja " cerrada con la piel exterior de celosía semitransparente, que tamiza la luz sobre un cerramiento mayoritariamente acristalado, preservando además el imprescindible " recogimiento" de los investigadores que trabajan en su interior.
El modelo funcional adoptado para el nuevo edificio tiene en cuenta además de las condiciones antedichas la malla estructural del aparcamiento del subsuelo que se propone y una perseguida eficiencia solar, adoptando el esquema en planta de un edificio compacto con un núcleo lineal de instalaciones, disponiéndose las diferentes unidades de investigación y laboratorios en su borde, lo que propicia la máxima captación de luz natural. Sobre esa espina central se localizan además de las instalaciones específicas de cada planta la escalera sectorizada de evacuación, los ascensores y montacargas, los aseos, etc.
El acceso principal se produce por la fachada a la calle sanz y fores, desplazándose parte de la malla perimetral en el encuentro con la medianera escultórica de hormigón que linda con la central térmica del hospital. Sobre el hall se proyecta una escalera/balcón exenta de doble tramo, conectada con los rellanos del ascensor y los pasillos generales de distribución.
Sobre el perfil superior de este prisma de doble capa destacan en su cubierta los elementos utilitarios o tecnológicos que le liberan en parte de su vocación abstracta como son las unidades climatizadoras y el volumen metálico que aloja en su interior la sala de calderas, etc.
la arquitectura y yo: RESTAURACIÓN Y LEVANTE DE EDIFICIO ENTRE MEDIANERAS, Valladolid
Sobre una primera propuesta de levante en segunda planta mimética con la primera preexistente, se optó por rediseñar un alzado único respetando escrupulosamente las alturas de cornisa, líneas de impostas y composición de la fachada original, empleándose ladrillo caravista aplantillado con tendeles y llagas mínimas como la fabrica original, valorándose los verdugados del zócalo en perfiles metálicos.
La composición y anchos de huecos son los mismos que los del proyecto original, si bien se han simplificado y esencializado las líneas de molduras, impostas y recercados, entendiendo que toda vez que en origen se trataba de llevar a cabo un levante del edificio, al reconstruirse totalmente la fachada cabía una reinterpretación y actualización del lenguaje preexistente.Las carpinterías también se han simplificado manteniéndose la proporción del hueco vertical y las dos hojas iguales de los balcones y otro tanto se ha hecho con los protecciones de estos que se simplifican en vidrio. Los colores se han igualado con los de los recercados metálicos.
El ancho de la puerta de garaje se ha mantenido en su relación con el mirador, pero se ha esencializado el sardinel anterior toda vez que la hoja de ladrillo en este caso es sencilla.
A los huecos estrechos de planta baja se les ha dotado de una rejilla de ventilación para igualar la composición con la del portón del garaje, y se han incorporado como sistemas de protección los característicos cierres enrollables de chapa ondulada presentes en la mayor parte de los bajos comerciales de la zona.
Todo ello desde el máximo respeto por la calidad ambiental de la calle y el tipo de protección a la que estaba afecto el edificio preexistente con una entendemos reinterpretación contemporánea y actualizada del listado de elementos ornamentales que quedan recogidos en el pech para este tipo de protección ambiental
Al interior cabe destacar la nueva escalera de chapa autoportante y peldañeado de madera de jatoba que va cosiendo la sección, diseñada con medios tramos asimétricos, con peto y pasamanos integrados también en chapa pintada de color carmín.

FICHA TÉCNICA
12.5.04
recortes de Prensa: El PROYECTO ANTÍPODAS, otra forma de entender el Urbanismo en Valladolid

..."La Federación de Asociaciones de Vecinos ha presentado esta semana el Proyecto Antípodas. (...) A la reunión acudieron representantes de las asociaciones de vecinos de la ciudad y representantes del PSOE e IU, aunque también estaba invitado al acto un representante del PP quién cominicó que no podía asistir. Antonio Presa aseguró que con este plan "pretendemos crear un debate abierto" entre los ciudadanos para conseguir "una ciudad homogénea, equilibrada con los mismos servicios y las mismas prestaciones de vivienda entre la zona Norte Este respecto a Oeste y Sur". Un plan que ha sido coordinado por Manuel Saravia, profesor titular de la Universidad de Arquitectura de Valladolid y los alumnos David Balbás, Denia Calleja, Javier Encinas, Esther Escribano y Eva Garijo que resumen en tres paneles informativos la necesidad de un cambio con un proyecto global de integración poniendo de relieve las carencias de infraestructuras, y de vivienda minima en los barrios de la zona Norte Este."...
... "Este jueves en el Ateneo Libertario Gregorio Baticón se celebrará la charla-debate “Otra ciudad es posible (y necesaria)”, en la que se tratará el “Proyecto Antípodas” que actualmente promueve la Federación de Vecinos. Dentro del programa de actividades que todos los jueves organiza el Ateneo Libertario Gregorio Baticón, el día 23 de octubre se celebrará la charla-debate “Otra ciudad es posible (y necesaria)”; a cargo del Colectivo Koala por la Ciudadanía, un grupo de estudiantes y profesores universitarios que actualmente colabora con la Federación de Asociaciones de Vecinos en la elaboración del “Proyecto Antípodas” (Contraplán de Ordenación Urbana de Valladolid). En la charla se abordarán, en primer lugar, los problemas que plantea la forma en que crece y se construye el Valladolid de hoy, que hacen que el actual modelo sea insostenible desde distintos puntos de vista: social, ambiental, económico... En segundo lugar, se propondrán soluciones para atajar esta situación, y se esbozarán las características del modelo de ciudad que se desea. En tercer lugar, se tratará el “Proyecto Antípodas”, una propuesta de planeamiento en la que se concretan las ideas anteriores. Por último, se desarrollará un amplio debate, lo que permitirá enriquecer el Contraplán con las aportaciones que se realicen. En suma, se trata de poner en práctica dos de las ideas fundamentales que inspiran el “Proyecto Antípodas”: la participación de la ciudadanía en la creación de una ciudad que responda a sus deseos y necesidades; y, como requisito indispensable para que esta participación pueda ser efectiva, el ofrecer a nuestros conciudadanos cuanta información sea posible."...
16.5.03
LA CIUDAD COLLAGE: territorio, transformación, percepción

Emile Verhaeren escribía en 1895: "la campiña está triste y cansada y ya no se defiende (...). La ciudad la devora". La campiña debía prepararse para la llegada de la ciudad de los futuristas, un concepto ampliamente superado en la actualidad, donde la ensoñada ciudad del automóvil se ha incorporado al viejo grupo de la caricatura histórica.
La velocidad, la comunicación, la publicidad, la economía y la inestabilidad social en la que se ve envuelta la civilización occidental tiene su reflejo en nuestras ciudades como un cuadro de Boccioni. El crecimiento frenético hacia esa campiña de Verhaeren es consecuencia de la movilidad residencia-trabajo, la llegada de la inmigración y la emigración de los "nuevos ricos" a la periferia, como ha señalado en alguna ocasión Gil Calvo. El adosado, icono de una neoburguesía capitalista, brota de la tierra de manera alarmante configurando un nuevo e indeterminado contorno, cada vez más disperso en el territorio. Este crecimiento sigue un modelo autónomo, ajeno a la ciudad existente, y crea nuevas "unidades urbanas", como "colectividades de juguete", que ni siquiera se cuestionan la viabilidad de un modelo más arraigado.
Este forma de desarrollo territorial y el ritmo cambiante y frenético del lieu d´habiter -todo se construye PARA ser destruido- genera problemas a los que el ser humano debe enfrentarse sin vacilar si quiere permanecer dentro de esa lógica de mutación. Los estímulos se multiplican, la vida nerviosa se acelera y el habitante de la ciudad debe someterse a un proceso de abstracción que racionalice esos estímulos casi en una superposición imposible de planos, códigos de colores, numeraciones e iconos. Aquellos ciudadanos que no son capaces de mutarse a la misma velocidad que lo hace la ciudad quedan condenados al ostracismo: grupos de marginación surgen en torno a una urbe cuyos procesos se aceleran y suceden vertiginosamente ante sus ojos. Al mismo tiempo, los conflictos psicológicos derivados de este frenetismo llevan al abandono progresivo del centro a favor de periferias extrañas y desarticuladas.
Así, la ciudad deja de percibirse como un ente completo, y se convierte en un un collage de identificadores de la ciudad tradicional (la catedral, la plaza mayor, el museo) y elementos emotivos del individuo (el camino residencia-trabajo, el colegio, el bar, la calle donde residimos, el mercado o el lugar de culto).
Esta ciudad collage de micromundos que se suceden-solapan sin ninguna ligazón entre ellos (basta releer a Alfred Döbling) alcanza su máxima expresión en el uso de los planes parciales como herramienta de desarrollo urbano, cuando éstos ignoran el entorno y el espacio intermedio (tierra de nadie indefinida e inidentificable) que los separa de otras agrupaciones urbanas. Las áreas industriales otrora periféricas se rodean de nuevas colonias que les dan la espalda, quedando degradadas pero absorbidas en una nueva red urbana que responde a intereses que todos conocemos.
Esta situación que desborda a la ciudad tradicional "por fuera" termina por volver a sus entrañas. El METRO incorpora la lógica de la velocidad, el ritmo y la superposición en una vieja ciudad que ya no puede responder en superficie. El metro introduce en la ciudad tradicional el problema de la percepción parcial y fragmentada de sus partes. El ciudadano se convierte en un avis subterranea que sólo elige un origen y un destino: la boca por la que surge de nuevo a la superficie, a la localización concreta y exclusiva de aquello que busca en un determinado momento, acotado dentro de un área radial máxima.
El metro es enormemente práctico pero imposibilita la identificación cognoscitiva global de la ciudad en superficie. El espacio urbano se disuelve y se convierte en una red fija que conecta puntos concretos.
Esta ciudad de imágenes desligadas a escala urbana (metro) y a escala territorial (cuidad dispersa) sólo parece encontrar refugio en la creación de arquitecturas más o menos reseñables que, como hitos urbanos, tratan de articular el espacio que los circunda y crear un esquema claro de ciudad (que los acoge y los pone en comunicación). Rafael Moneo o Richard Rogers así lo entienden y lo han manifestado en sus últimas visitas a Valladolid. Sin embargo, Las arquitecturas representativas vuelven a ser elementos de collage que en escasas ocasiones consiguen transformar el entorno urbano de una manera profunda.
La ciudad necesita otros significados acordes con su condición de elemento aglutinador de flujos y este debate no existía en el pensamiento Barroco. La Nueva ciudad se enfrenta al futuro de la cibercultura y el network, y debe acoger a un nuevo ser humano que reside en ella sin depender directamente del lugar de trabajo. La nueva ciudad debe enfrentarse a la propia realidad de los suburbios, recuperar su propia identidad para aquellos que quieran vivir en ella. Y un collage de elementos frágiles y cambiantes, dispersos o mezclados, nunca fue un lugar de identidad.



